Primavera

Recostado en el suelo mientras miraba como en el techo de mi cuarto una mosca devoraba a una araña me puse a analizar que hay palabras que cuando las leemos o escuchamos hacen que brinquemos de alegría, nos deprimamos, nos causen miedos o hasta nos hagan enojar, aunque el significado de estas no este relacionado con lo que sentimos, y aunque creemos que no hay una lógica, en la mente consciente de los inconscientes como yo, todo tiene una explicación.

Les contaré mi caso mi caso la palabra “PRIMAVERA” me causa asfixia…. Es un serio trauma que he tratado de superar. Yo era un niño muy tranquilo, a mis escasos 6 años de edad me tocó ser parte del ballet del kinder garden que con júbilo daba la bienvenida a la estación del año en el festival celebrado cada 21 de marzo, niños y niñas bailamos el tema musical “Lluvia de primavera” compuesto por el músico Bebu Silvetti, eran tiempos en que todavía había calidad musical.

kindersPara bailar la hermosa melodía todos lo niños deberían vestir una camisa de tonalidades distintas con la idea de recrear los colores de las flores. Mi madre me confeccionó mi primer camisa y no sé si ella compró ese color de tela porque estaba en oferta o si fué por joterías de los maestros pero el caso es que el color de mi camisa fué rosita salmón.

Actualmente mi madre es maestra de alta costura, pero en ese tiempo ella todavía no era la brillante diseñadora que algunos de ustedes conocen, Nooooo, esa camisa fue la primer prenda que ella confeccionó…. déjenme tomo aire  porque acá empieza mi trauma…1…2…3..4………..300024…300025..300026….puff!!!!

Hace un par de días mi progenitora recordaba como cortó y cosió la tela pero hasta la fecha no logramos descifrar como demonios es que yo pude entrar en la ajustadísima y diminuta camisa que a la hora de bailar, conforme iba sudando mi cuerpo, hacía que los tramados de la tela se encogieran más y más y más, hasta que el niño dejó de combinar con el rosita de la camisa ya que se puso morado, le brincaron los ojos y parecía pez jalando bocanadas de aire y brincando fuera de la pecera, con decirles que para quitarme la camisa hubo necesidad de romperla al estilo de Hulk “El hombre verde”…. Por eso entiendo a las gorda cuando se quitan las ajustadas fajas que les estrangulan las lonjas.

Hace unos años me tocó interpretar al Che Guevara en una película, la directora me decía que el guerrillero sufría asma desde su niñez y para meterme en el personaje, yo me imaginaba al Che con una camisa chiquita color rosita salmón y bailando Lluvia de primavera, en algún ridículo festival infantil.

De cualquier forma, que viva la “p…mmma…vera” con sus aves cantoras, sus maripositas juguetonas y su hermosas flores de colores tan bonitos….menos el pinche rosita salmón…

Mario Ramírez “El Comodín”

www.marioramirez.com

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